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domingo, 7 de octubre de 2018

La Chunga


                


             Iba cargada con bolsas, como viene siendo habitual en mí desde hace tres meses para acá, y pensando: - ¡Este verano no se va a acabar jamás!

Bueno ahora no os puedo asegurar si sólo lo pensé, o si iba hablando sola por la calle…

Llevaba puesto un vestido que compré hace mogollón en Nueva York, porque es de esos que a las chicas nos gusta llamar “súper fresquito” ( no, no creo que viva lo suficiente para escuchar a un chico decir que lleva un pantalón “súper fresquito”. Admitámoslo todos y todas, eso es así), de esos que te lo pones por la cabeza y ya estás vestida de repente, y además la tela es de esas que no se te pegará a la piel cuando empieces a sudar. Porque sí, porque el verano aquí en Sevilla es hasta tarde. Y hacen falta vestidos así para sobrevivir.

Y hace falta comida también.

Comida que sea fresquita. Que yo nunca he podido zamparme un cocido o un plato de puchero por aquí en estas fechas. Y que admito, que pongo unos ojos como platos cuando alguien comenta delante de mí que le gusta un plato calentito, "de cuchara", en verano…





El calor y el hambre, y el centro de Sevilla lleno de gente, me llevaron hasta la calle Arjona. Y me acordé de La Chunga. Que nunca había llegado a ir en todos estos años. Me los había dejado atrás. ¡¡A ellos y a sus famosas croquetas!!





La Chunga es un pequeño gastrobar cerca del puente de Triana. Su ubicación es perfecta, y sus tapas para calmar el hambre de un medio día de calor, inmejorables.








Salmorejo



El toque fresquito. Últimamente me estoy aficionando a probar distintos sabores de salmorejo. Que si de remolacha, que si de fresas, que si de cerezas... aún a riesgo de que  mis amigos cordobeses me retiren el saludo… Pero lo confieso, como el de tomate ninguno. Y este que preparan en la chunga, es espeso y riquísimo.




Croquetas





Famosas en este caso, caseras, hechas con setas y boletus. Bien hechas, permitidme que lo recalque. Porque de verdad de la buena, que no es fácil conseguir que las croquetas salgan ricas. Y que gusten a todos.







Berenjenas gratinadas.



Para los amantes del queso gratinado, este plato es una auténtica delicia.




El sabor intenso de la berenjena se calma con la suavidad del queso y de la crema bechamel. Un plato pequeño pero contundente, que calma cualquier hambre.

¡Probadlas cuando vayáis!


Con calor o frío, comer tenemos que seguir comiendo. El verano se irá y sólo quedaremos nosotros, buscando por Sevilla más lugares para zampar, y yo en particular para zampar y para seguir contando a todos mis foodie aventuras.


La Chunga
Calle Arjona, 13, 41001 Sevilla
Reservas: ovejasnegrascompany.com
Teléfono: 955 18 08 44

miércoles, 12 de julio de 2017

Tirarse a La Bartola



Well, well, well…

-          - Imagina que hay un incendio en tu casa, y tienes que salir corriendo. Sólo puedes llevarte unas pocas cosas, ¿qué cogerías?

Y claro, se me quedó cara de:  ¿¿¿¿ y ahora qué contesto????  Yo sin haber estudiado, y encima me toca una pregunta abierta de esas de desarrollar. Me pregunto qué fue de aquella chica empollona que se sabía todas las respuestas, a veces me sorprendo de todo lo que he cambiado…aunque igual no ha sido para tanto… No! Vuelve! No te disperses! Ay sí! El incendio.  A ver, cierro los ojos, y “estoy” en mi casa. De repente todo lo que veo a mi alrededor me parecen objetos banales y superficiales, ¿qué clase de persona sería yo si salvara parte de todo esto? Nada, esto no me sirve. ¿Dónde están las cosas importantes? Tengo que pensar rápido que me dicen que hay un incendio. De repente “estoy” en mi antigua habitación, en la que dormía y jugaba cuando era una niña, la misma en la que todavía a día de hoy me quedo a dormir cuando mi mundo real salta por los aires. Y en ese momento lo sé: Tengo que salvar lo que hay ahí dentro, por poco que sea: tengo que conseguir salir corriendo con los cuadernos llenos de mis historias, con mis muñecas, con mis libros de Disney…  Ahí estaba mi respuesta.


-          - La infancia tira mucho, eh?

¿Qué voy a contestar yo a eso?  ¡Siendo psicóloga!

Quizás no a todas las personas les tire con la misma fuerza, pero con aquella pregunta descubrí que a mí desde luego que sí. Como yo tengo ya unos años, pertenezco a esa generación que vivió su infancia en un mundo pre-tecnológico, donde el valor de las cosas que poseías siendo niño venía dado por tí mismo y por tus propias vivencias. ¿Hay algo más incalculable? Y ahora, cuando parece que hayan pasado dos millones de años y no treinta, un poco de nostalgia me invade a veces, especialmente cuando llega el verano en Sevilla.

Me descubro echando de menos cosas como  no tener mucha conciencia de cuando acababa el curso en el colegio, el aburrirme como una ostra a la hora de la siesta o el viajar lejos de mi casa a pasar el verano entero…Los famosos tres meses sin tener nada que hacer… que lejos se quedaron ya.

Tirarse a la  bartola, esa expresión que usaba mi padre conmigo cuando llegaban las vacaciones del cole, del instituto y ya por último las de la Universidad, y que evocaba a tirarte en cualquier parte literalmente a no hacer nada.



Pero no olvidemos que, por muchas historias de mí que yo os cuente, este mi blog es un blog de comida. En estos tiempos modernos que corren, y lejos de ese concepto veraniego y estudiantil de no hacer nada, La Bartola se ha convertido en un foodie lugar sevillano al que también se puede ir a no hacer nada más que no sea dejarse sorprender por todos los ricos platos que preparan. Y es un plan genial para un Domingo de esos en los que una se levanta a las tantas.







Es un restaurante lleno de colores vivos y con dos grandes ventanales por los que entra un montón de luz. Y desde que entras te invade un rollo positivo muy guay.
















La carta tiene un montón de cosas ricas. Y sí, también tienen croquetas, pero esta vez me apetecía salmorejo, otro plato del que soy una gran fan y que en verano me pierde. 


















Y éste estaba ya sabéis, para rebañar al final!







Igual me pasa con los calamares fritos, me encantan! Y aquí los sirven en una tapa bien contundente y muy muy ricos.









Espaguetis de calabacín














O calabacines convertidos en espaguetis ( si hay alguien de Italia, por favor que no se enfade demasiado…). Siempre digo que voy a comprar por Amazon un trasto de esos para hacer esto en casa… y nunca lo hago… así tengo una excusa para pedirlos cuando los vea en la carta como me ha sucedido aquí! En La Bartola los sirven calientes y con gambas, y están como para repetir unas cuantas veces!





Y para quien prefiera carne, le recomiendo este impresionante cous cous con carne, verdura y pesto!





Que estaba sabroso y con un toque de especies muy particular.






Con el estómago lleno de tantas cosas ricas y después de haber disfrutado de un ratito de dulce-no-hacer-nada o tirarme a la Bartola, tocaba ponerme en marcha y volver al mundo real. 




Y hablando del mundo real:

¿Lo soportarías ahora? Tres meses vacíos para llenarlos ( siendo realistas, claro!) con cosas que habitualmente no hacemos… o con el ritmo al cual nos hemos acostumbrado a vivir en estos tiempos... ¿Te acabarías aburriendo? Pregunta abierta, nivel de importancia alto, espero que hayas estudiado…




Bar La Bartola
Dirección: Calle San José, 24, 41004 Sevilla

Teléfono: 955 27 19 78

miércoles, 29 de junio de 2016

La Azotea de Santa Cruz


La semana pasada terminé mis clases de Inglés. Parón de verano hasta que vuelva a retomar todo en Septiembre. Han sido tres meses de proceso de desoxidación del inglés que sabía, unido a aprender nuevo vocabulario relacionado con el trabajo que hago, mientras el oído se iba haciendo a escuchar a ingleses por un lado, a americanos por otro, a irlandeses los viernes a primera hora… Los dedos se iban volviendo a habituar a escribir en inglés, y mi cabeza! Mi cabeza ya va pensando con frases directas que quieren decir lo que quieren decir, nada de frases infinitas que se van retroalimentando de frases subordinadas y crecen como una bola de nieve.

Y como eso de ver que lo que uno inicia da sus frutos es una adicción total, ya ando buscando algo de cursos intensivos de Inglés con los que entretenerme en verano mientras llega Septiembre,¡ y a seguir sumando!

Supongo que fueron todas estas ideas la que me llevaron a querer mezclarme el pasado fín de semana con un ambiente guiri-sevillano. Y con el  calor que hemos tenido y seguimos teniendo, se apetecía una noche de paseo por el barrio de Santa Cruz, lleno de calles estrechas fresquitas, bares con tapas ricas y mucho soniquete en inglés de fondo.
 
 

La Azotea es un grupo de restaurantes que tienen dos establecimientos más en el centro de Sevilla, pero mi favorito es sin duda el que se encuentra en el barrio de Santa Cruz: pequeño pero sin agobiar, con una comida exquisita y compañeros de mesa de casi cualquier lugar del mundo y con la posibilidad de cenar en una de las mesitas que tienen en la calle mientras se disfruta de unas vistas de la Giralda. ¡Lo tiene todo!
 


 

En la carta se puede pedir tanto raciones como tapas ( aunque para tapas mejor situarse en la barra) y además de la carta habitual suelen tener lista otra pequeña carta adicional con unos platos especiales, que suelen ir cambiando. Así que nunca hay dos noches iguales aquí en La Azotea J
 



 
 




 
 
 
 

 

M y yo pedimos un risotto genial que compartimos
 
 

 

Con mucho queso, con una textura cremosa y con el arroz justo en su punto justo
 




 

 

Y croquetas...
 
 

 

Porque catar croquetas es todo un placer, y no me cansaré nunca de probar croquetas de miles sabores distintos.
 



 

 

Como estas croquetas geniales de carabineros!

 

Las he probado de múltiples sabores, caseras y no caseras y en bares varios, pero estas de La Azotea eran realmente intensas y contundentes, un descubrimiento que hay que experimentar al menos una vez! A M y a mi nos encantaron. Vivan las croquetas de carabineros!

 

Fue una cena rápida pero de las que disfrutas y no te quedas con hambre. De las que dan ganas de repetir. Así que mientras yo me entretengo con mis deberes de Inglés veraniegos, aquí os dejo foodie-tareas de descubrimientos de sabores varios que hacen más llevadero el calor y que desoxidarán vuestro paladar de la comida habitual de todos los días. Porque llegó ese momento en el que toca premiarse con un poco de permisividad. Porque por fín, ¡ el verano ya está aquí!
 
La Azotea
Calle Mateos Gago, 8, 41004 Sevilla
Teléfono: 954 21 58 78