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sábado, 22 de abril de 2017

La Cacharrería



Puede que haya alguien que aún recuerde que año tras año, yo habitualmente escribía en el blog acerca de cómo es eso de la Semana Santa en Sevilla, y cómo la vivía yo con mi particular punto de vista…

¿Qué ha pasado este año? Sencillamente no hubo Semana Santa, al menos no la hubo para mí como estos años atrás. Hice lo que en el fondo siempre había querido hacer y desconecté casi por completo:  descubrí que hay otras cosas que hacer en esos días, otros dulces que comer que no sean torrijas, otras calles que andar que no sean las de Sevilla, otras maneras de conocer todo lo que cada uno de nosotros se guarda dentro… Y resultó que así se aprende a cargar las pilas de verdad, no como esas otras veces en las que nos sentimos más cansados al acabar las vacaciones que al empezarlas, como si no hubiéramos disfrutado nada y lo que hubiéramos vivido no se hubiera quedado con nosotros.

Pero no se me olvida que me quedan aún un montón de foodie lugares que probar y que enseñaros aquí.  ¡No tenemos tiempo que perder!


Es muy posible que los Viernes por la tarde sean uno de mis momentos favoritos de la semana. Y no es para menos, porque después de toda la semana trabajando a tope, esas primeras horas libres para hacer lo primero que se te pase por la cabeza me transmiten libertad en estado puro.





Así que ayer, aprovechando que en Sevilla tenemos un verano repentino este mes y tardes de sol, me fui de paseo al centro. Y ya me conocéis, me fui conmigo misma de loca total, siempre sin hacer mucho caso a los convencionalismos!
Tenía ganas de volver a un lugar al que fui por primera vez hace un par de años, sólo que en aquel entonces, creo que no os hablé de él.



La Cacharrería. En Sevilla son de sobra conocidos, se hicieron famosos por sus tartas y por sus desayunos.  Especialmente entre los que visitaban la ciudad y escribían luego reseñas en Internet, y luego ya vinieron todos los demás.

Es una pequeña cafetería en la  calle Regina, corazón bohemio y hipster de Sevilla junto con la zona de la Alameda.  En su interior las paredes están llenas de moneditas de un céntimo y de dos, que hacen que todo brille, y una barra repleta de todas esas cosas ricas que a todos nos encanta zamparnos para merendar. Es imposible que alguien no venga aquí y no encuentre su favorita.












Otro día vendré por un smoothie, pero ayer por la tarde yo sólo tenía ojos para algo dulce y contundente.




Os apetece un muffin? O un croissant? Un donut? Una porción de tarta de limón? De doble chocolate? O mejor de zanahoria?
O…

¡De plátano y caramelo!



Es una combinación de sabores súper dulce, lo sé. Pero en versión La Cacharrería no empalaga absolutamente nada. El bizcocho está tierno y esponjoso, y la mezcla de plátano y caramelo, junto con lo que me parecieron que eran algunos frutos secos, es simplemente perfecta.



Aquí, también son especialistas en preparar unos mojitos muy ricos, y como lo sé y sé que tienen yerbabuena a mano, les pedí que me pusieran un poco en la infusión de menta que pedí. Y cambia el sabor completamente a mejor ;)














Fue una merienda que disfruté un montón. Los Viernes por la tarde con un montón de horas para gastar molan mucho, todo lo que hay que hacer es vagar un poco y dejarse llevar hasta algún foodie lugar donde zampar algo rico que nos haga seguir sonriendo.

#sonríesiempre #lacacharrería




La Cacharrería
Dirección: Calle Regina, 14, 41003 Sevilla
Teléfono: 954 21 21 66


sábado, 11 de junio de 2016

Gaia


Esta semana, mientras le comentaba a una compañera del trabajo cual era mi alimentación habitual ahora y qué solía comer hace algunos años en comparación, fui plenamente consciente de cuánto he ído cambiado, tanto a nivel de cuánto se ha regulado y ajustado mi cuerpo internamente como a nivel de algunos kilos indeseables que se han marchado y nunca debieron haber aparecido.

Mis “amienemig@s” ( ¡quien no los tiene!) me repetían  hasta la saciedad que cambiar la comida que solía comer no me ayudaría a regular nada y por consiguiente a estar más tranquila con mi cuerpo, y que no debería ponerme límites en lo que me apeteciera comer, sino comer a voluntad, cualquier tipo de alimento por muy poco sano que fueran… Me "adoran", lo se.

Nos toca vivir en un momento en el que la palabra “apetece” está bastante contaminada. En un momento dado, por probar o por adicción casi extrema, nos puede llegar a apetecer casi cualquier cosa para comer. El anuncio de galletas de chocolate de las 15:30 enciende la mecha,  dejamos que un vacío ficticio se apodere de nuestro estómago y la palabra “apetece” justificaría la conducta en sí misma de atracar la despensa de la cocina.

Así que hace un tiempo que decidí que la razón tenía que imponerse sobre todo esto, y descubrí la importancia que tenía el preguntarse uno mismo a donde se quiere llegar y que se debe hacer para ello. Y hacerlo. Y dejar de hacer cosas que te llevan a direcciones opuestas a donde uno quiere llegar. En la comida, en las relaciones, en el trabajo, y en todas partes.

En un blog como este, donde gran parte del argumento que leéis semana tras semana gira en torno a la comida, este tema del autocontrol y actuar con cierto raciocinio tenía que salir antes o después. Mil veces he pensado en escribir sobre ello, y mil veces he borrado lo que escribía porque al acabar y leerlo veía a una chica enfurecida contra la industria de la alimentación. Y yo no soy esa chica realmente.

Para un Viernes soleado en Sevilla, para uno de esos días en los que se quiere bajar la guardia y disfrutar de una buena comida sana sin preocuparse de aditivos, artificios o mezclas que, al menos a mí, me harían saltar los intestinos por los aires, tenía reservado un sitio muy especial.
 
 

Gaia

Un restaurante vegano y ecólogico en pleno centro de Sevilla, que hace gala de su nombre: equilibrio y autorregulación.
 







 

Con un ambiente tranquilo, Gaia sorprende con una carta extensa de comidas y platos sanos pero imaginativos. Quizás no haya las (extrañas) mezclas de ingredientes que se han puesto de moda por todas partes. Aunque tuve la sensación de que era eso lo que convertía a Gaia en el restaurante especial que es: poder volver a sentarme a comer comida de verdad, comida para alimentarme y no para divertirme. De vez en cuando se necesita hacer esto!

Me llevé a mamá conmigo, que no se lo pensó dos veces en acompañarme y disfrutar también de la filosofía que este foodie-lugar!
 
 
 




 

Para comenzar,  una suave crema de verduras
 
 
 
 

 

O aliño de patatas?
 
 

 

Es posible que un aliño de patatas esté tan rico con dos o tres ingredientes? Es más que posible! Todo depende de lo buenas que sean las patatas, realmente no hace falta añadir muchísimo más.
 
 

 

Garbanzos esparragados con col para continuar.
 
 

 

Los garbanzos me entusiasman ahora mucho más que cuando era una niña. Y estos estaban muy ricos! Nunca los había probado con col, y tal y como preparan este plato en Gaia se convierte en una mezcla muy sabrosa.
 
 

 


Y para mí, coliflor con bechamel de setas!
 



 

 


Soy una gran fan de las coliflores y los brócolis. Y las salsas bechamel hace algunos años que las dejé atrás, o al menos las recetas habituales con harina y leche! Hay mucho mundo más allá.

Fue un plato contundente, porque las coliflores sacian a tope. Y la bechamel era una delicia total , con un toque inconfundible de nuez moscada.

Cuando llegó el momento del postre ví que Gaia tenía yogur en su carta! Y con jalea de frutas además! Tenía que probar eso!
 
 

Maravilloso!
 


 

 

Gaia ha sido un  sabroso descubrimiento, pero no ha sido otro más. Por su equilibrio y claridad se han ganado un sitio muy especial en mi lista de favoritos, así que seguiré explorando su carta a lo largo del verano!
 
 

 

 

 

Gaia
Calle Luis de Vargas, 6, 41001 Sevilla
Teléfono:954 56 18 31

domingo, 8 de mayo de 2016

Vantana


Los que me sigáis a través mi cuenta de Instagram, habréis visto que he tenido una semana llena de novedades en el trabajo, y que el último post que os dejé, al que llamé “Levando anclas” hablaba precisamente de eso, de un nuevo camino laboral.

Pero de momento este mi blog seguirá tratando de eso que tanto nos gusta a todos, y que es comer bien, comer rico y comer descubriendo nuevos foodie-lugares. Así que aquí vuelvo a la carga con uno nuevo que he descubierto en el que casi todo tiene cabida.

Vantana.
 

 
 
 

¿Eres vegano y buscas un sitio para comer donde la carta ofrezca cierta variedad? ¿ Eres  de los que come carne y pescado y demás y quieres comer sano? ¿Eres alguien que va a tener una cita con alguien especial? ¿Sois un grupo que buscáis un sitio para comer sano donde la carta sea del gusto de todos? ¿Sois una familia con niños que andáis por el centro de Sevilla un Sábado por la mañana dando vueltas? Pues todos cabéis en Vantana.

Tiene una cristalera enorme con plantitas verdes, y si tenéis la suerte de que os den una de estas mesas tendréis las vistas de la entrada principal del teatro Álvarez Quintero. La calle Cuna es una de mis favoritas de Sevilla, porque estando en el centro no es tan bulliciosa como Sierpes o Tetúan y puedes tener un rato agradable y tranquilo para pasear o para comer.
 





 

La carta de Vantana gira en torno a la comida sana. La comida sana hace ya mucho tiempo que dejó de ser únicamente verduras hervidas, lo cual le ha hecho ganar adeptos a pasos agigantados en los últimos tiempos. Pero es una carta en la que hay de todo además de la verdura: pescado, carne, pasta y….postres espectaculares.
 

 

Si en la carta hay hummus,  esta chica en el sur pide hummus.
 
 
 
 

 

Sea del color que sea!
 
 

 

Era mi primer hummus con albahaca, y tengo que contaros que no tiene nada que ver con el habitual. Este es quizás más fresco, como una versión de verano del hummus original! Nivel: camarero-traiga-más regañás.

 

Y croquetas, si hay croquetas tampoco suelo resistirme mucho.
 

 

Croquetas de verduritas, suaves y ligeras. Aunque desde aquí quiero hacer un llamamiento a todos para que no perdamos la costumbre, de vez en cuando,  de las croquetas del puchero de toda la vida, que también son muy sanas! J
 

 

 

Y ¿qué más hay rico en Vantana?

La ensalada de arroz con verduras templadas
 
 
 
 

 

Habitualmente la mayoría de ensaladas de arroz que preparamos o encontramos en las cartas de los restaurantes suelen ser frías. Y las veces que yo las he intentad hacer templadas… me ha quedado como una especia de falso risotto raro… Mejor dejar a los expertos y yo limitarme a disfrutar de platos como éste:
 

 

 

Pero como os decía más arriba, no solo de verduras y cereales se sobrevive en Vantana:

 

 


 

Atún rojo con guarnición de fideos y verduritas aliñadas

 

 

O si queréis algo más familiar, lanzaos a por esta maravillosa lasaña de foie de ternera
 
 
 
 

 

Totalmente casera, y con un auténtico sabor a carne de vacuno, a tomate, a queso…. y con un relleno generoso como habéis visto.
 






 
 
 

 

Una infusión siempre puede ayudar a hacer sitio para el postre. Si os soy sincera, tras haber comido no tenía pensado pedir nada más, hasta que el camarero dijo la palabra mágica: ruibarbo! Yogur griego con compota casera de ruibarbo.

El ruibarbo es un vegetal a medio camino entre fruta y verdura, típico de zonas inglesas donde lo utilizan de múltiples maneras. De hecho yo lo descubrí  zampándome un rhubarb pie que me trajo una vez mi amiga Ana desde Gibraltar, y sigo enamorada hasta hoy!
 

 

Y mezclado con yogur es simplemente una maravilla!

 

Aunque quizás preferís el coulant de chocolate…
 
 

Decidáis lo que decidáis, encontraréis vuestro pequeño sitio en Vantana y en su exquisita carta de comida sana. Sólo es cuestión de probar.
 
 

 

Vantana

Dirección: Calle Cuna, 14, 41004 Sevilla

Teléfono:607 60 06 42