domingo, 14 de septiembre de 2014

Mujeres que desayunan


El año pasado, una tarde mientras esperaba en la consulta de un médico, leí un artículo en la revista Vanity Fair que me tuvo cavilando un tiempo.  Igual os ha pasado alguna vez a vosotros también,  que algo que leéis  un día por casualidad se convierte en algo en lo que ya  no dejáis de pensar : y a mí  aquel artículo me había fascinado. Meses después yo seguía recordándolo y gracias a San Google, encontré hace poco el enlace ( no fue fácil, no recordaba el nombre, sólo de que trataba) http://www.revistavanityfair.es/articulos/chismes-caviar-y-senoras-ricas/17005/page/3 , y he podido devorarlo a gusto unas cuantas veces.

Devorar, y no leer ávidamente una y otra vez, me ha parecido el término más adecuado para referirme a un artículo que trata acerca de unas damas de la alta sociedad americana de los años 60 y 70 que se reunían a mediodía en restaurantes de postín a no comer. Sí, habéis leído bien, a no comer. Las llamaban “Ladies who lunched” y cuentan aquellos que las conocieron, que acudían hiperdelgadas y  vestidas con sus mejores galas de los diseñadores de la época y apenas probaban la comida del plato; la mareaban un poco mientras se ponían al día con los últimos acontecimientos y cotilleos.

Sín ánimo de querer convertir en mito lo que es, como mínimo, un trastorno alimenticio a todas luces y menos aún, defender la delgadez extrema, permitidme que exprese mi fascinación por alguien que se siente en un restaurante delante de un magnífico plato y resista la tentación de zampárselo…conmigo que no cuenten! Yo no tengo tanta fuerza de voluntad!

Cuando yo quedo con mis amigas para comer, comemos! Y eso lo sabe muy bien mi amiga Mer, con la que quedé una mañana hace poco para desayunar. Le tocaba a ella esta vez elegir el lugar y me llevó a un sitio muy especial. Le XIX.
 




 
 

 

Es una cafetería a medio camino entre los cafés literarios del París de finales del XIX y los club de jazz del Nueva York de los años 20, de hecho muy de la versión de “El Gran Gatsby” de Lurhman, donde puedes recostarte en uno de sus confortables sillones con una taza de café, admirar su pared repleta de carteles de películas antiguas y ver desde sus cristaleras como el mundo sigue a la velocidad vertiginosa habitual mientras el tuyo se detiene un ratito.
 





 

 
 
 
 
Y un sitio tan bonito y tan encantador, para no ser simplemente un escenario,  debe tener un desayuno acorde, y este lo tiene!
 

Magdalena e infusión para mí y tostada y café para Mer.
 
 
 
 
 


 
 
 
 

 

Estando en un sitio tan con una decoración tan chic, no pude evitar acordarme, otra vez, de aquellas grandes damas que se reunían para no comer, y que de ir yo con esa filosofía por la vida me habría perdido aquella increíble magdalena de yogur y arándanos, que estaba buenísima! Yo sería una chica con hambre ( y no creo que haya nada menos elegante que estar hambriento) y Le XIX un bar bonito más, de ahí que piense que son las pequeñas cosas las que le dan sentido a todo. Así que en mi pequeño mundo no comer no significa ser más elegante y un buen desayuno es algo que puede hacerse mientras te pones al día con tus amigas de las últimas historias ;)
 
 
 

 
 
 
Le XIX 
C/ Tomás De Ibarra 9, Sevilla
 

 

 

 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Once


“…no se ha tenido en cuenta que el impacto de la Torre Sur de las Torres Gemelas era un Avión no tripulado: se puede observar el bulto en la parte baja del Avión y después los 2 misiles camuflados que disimulaba ser un avión comercial. Esto deja en claro una gran hipótesis, que el bulto era una especie de recepción de señal que era mandado desde una base del ejército Estadounidense y por dentro tenía 2 grandes misiles…” (Youtube)

“…Durante 6 años, Tanya Head simbolizó el coraje y la determinación de los supervivientes del 11/S. Se convirtió en una de las 19 personas que había sobrevivido al desastre y su relato conmovió a todo el mundo, hasta el punto de convertirse en fundadora y presidenta de la World Trade Center Survivors Network. Hasta que algunos periodistas encontraron dificultades en averiguar hechos a raíz de sus declaraciones, y se descubrió que todo era falso, incluso su nombre…” ( documentales-on line)

“…Era una marea de gente corriendo, corriendo, corriendo. En ese punto lo único que podíamos hacer era decir a la gente que si podía andar siguiese andando, e intentar ayudar a los que se desplomaban o necesitaban ser acarreados…” (El País)

“…yo igual llego a creer que fue un montaje e incluso también que fue planificado por el mismo gobierno de EE.UU….” (Youtube)

“…Escándalo en Estados Unidos por un fraude cometido por policías y bomberos supuestamente afectados por los atentados contra las Torres Gemelas. Habrían fingido traumas posteriores para no trabajar y cobrar indemnizaciones de cerca de 40.000 euros anuales. Fueron descubiertos por las fotos que colgaban en las redes sociales…” (Antena3)

“…vi una de las personas soltarse y caer al vacío con los brazos y piernas retorcidas como tratando de agarrar algo y en forma desesperada. Quedé con la boca abierta mirando con asombro. Luego vi otro saltar al vacío. En ese momento no pude seguir viendo semejante tragedia…” (El País)

“…Esto fue el Pearl Harbor del siglo 21, la excusa para entrar en una guerra de intereses que nada tienen que ver con los hechos que oficialmente se informaron. Ningún avión cayó en el Pentágono, y no hay posibilidad de que las torres cayeran de esa forma por el impacto recibido…” (Youtube)

"…Hace diez años a nadie se le hubiera ocurrido decir que los musulmanes intentaban conquistar el mundo. El 11-S lo cambió todo para peor. Este ha sido un tiempo terrible en nuestra historia. Hasta entonces nunca me había sentido diferente. Pero a partir del 11-S nos convertimos en algo peligroso que asusta a los demás…” (El País)

 

Esto que vais a leer puede ser perfectamente el quinto o sexto borrador que intento escribir sobre el famoso  11 de Septiembre de 2001. Podía no haberlo mencionado siquiera, y publicarlo en el blog sin más. Y que cuando lo leyerais tuviérais esa falsa sensación de que lo escribí del tirón y de que las palabras fueron fluyendo fácilmente una detrás de otra. Pero no ha sido así.

La cantidad de información que podemos llegar a encontrar a día de hoy acerca de la tragedia de las Torres Gemelas es abismal, y desgraciadamente, la mayor parte de las veces va cargada de una gran dosis de sensacionalismo. Todo esto empezó aquel mismo día de Septiembre de 2001, cuando toda la información corrió como la pólvora y se hizo omnipresente en todas partes y en cada persona. Todo el mundo quería tener su propia teoría de lo que había sucedido.

Bucear estos días entre toda esa información, buscando como escribir esta entrada y haciendo a la vez pequeños viajes en el tiempo, ha sido una tarea infernal. Y creo que me he ahogado, como os comentaba al inicio, unas cinco o seis veces. Y una de las últimas veces, cuando salí a la superficie a tomar oxígeno, caí en la cuenta de que lo que estaba fallando es que me estaba dejando enredar: que si Bush, que sin Bin, que si un montaje, que si el Pentágono, que si los musulmanes, que si una farsante por aquí, que si un fraude por allá, que si un auto atentado…Todo eso me estaba asfixiando a mí, y estaba tiñendo de amarillo lo que yo considero que es lo verdaderamente importante de aquel suceso.
 
 
 
 

Ahora es cuando me toca confesar, para que todo esto se entienda, que a mí Nueva York me ha gustado desde que era una niña y la veía de fondo en las noticias del telediario. Y quería ese fondo para mí algún día, con una alcantarilla humeante y un taxi amarillo pasando por detrás. Para mí aquel escenario representaba el hacerme mayor, la vida independiente…No sé, tonterías que piensas cuando eres una niña, pero tonterías que te acompañan ya para el resto de tu vida. Conforme me fui haciendo mayor fui añadiendo algunas más: representaba lo chic, lo moderno, el estilo y el sexo en Nueva York ;)

A muchos de vosotros os pasará, que si yo ahora os preguntara por vuestras cinco películas o series favoritas, con toda probabilidad una de ellas esté ambientada en la ciudad de Nueva York. Si os pidiera que eligierais un sitio para hacer un gran viaje, muchos diríais Nueva York. Si os diera la posibilidad de iros a trabajar o a estudiar lejos, alguno que otro cruzaría los dedos para que fuera a Nueva York. Y si hablamos de tendencias, y diseño, tendríamos que acabar hablando de Nueva York. Porque la ciudad de los rascacielos no es sólo una ciudad. Es el escenario de millones de sueños, el sitio del que tenemos un montón de recuerdos aún cuando no hemos ído todavía, la gran manzana de asfalto y cristal donde todo y todos pueden llegar a triunfar, porque como nos cantaba Sinatra: “Si puedo hacerlo allí, podré hacerlo en cualquier parte”.
 

 
Y aquel día 11, yo pensaba que el sueño se venía abajo, que desaparecía. Me pasé unos cuantos días triste, por la ciudad que tanto me gustaba y  por la gente que tuvo que vivir ( o morir en) esa dramática situación y por los familiares de los que no consiguieron sobrevivir. Un montón de gente que ni conocía ni me conocían ellos a mí. Pero que junto con Nueva York  formaban un entramado imposible de separar.



Diez años, muchos documentales sensacionalistas, noticias,  y películas después, llegó para mí el gran momento de viajar a Nueva York. Estuve visitando la zona cero, que en aquel entonces se encontraba completamente vallada y en obras, porque lo consideré necesario para poner un poco un orden todo lo que recordaba de aquel día y todo el sensacionalismo que vino después.
 

 

 
 


 

Cuando volví con todas mis fotos, varios amigos se quedaron sorprendidos de que aún hubiera tanto recuerdo a las antiguas torres, habiendo pasado ya una década. Se suele decir que con el tiempo, todo se cura. Pero yo sé que no es sólo cuestión de tiempo. Suele hacer falta volver, sobre lo mismo una y otra vez, para que “eso” salga de nuestra cabeza y de nuestro corazón. Recordar muchas veces, hablar muchas veces, pensar muchas veces. Hasta que salga del todo. No hay otra forma de hacerlo. Así que yo sabía que la “curación” de la ciudad iba por buen camino.

 

Y eso mismo me encontré dos años después, a finales de 2013, cuando volví a Nueva York de nuevo: Una zona cero casi acabada, reconvertida en un espacio tranquilo  y que miraba hacia el futuro, aprendiendo del pasado.
 




 

 Y fue entonces cuando me dí cuenta de que Nueva York seguía siendo una fábrica de sueños, ahora renovados. Entendí a qué se refería Fabrice Moireau en su libro  “Cuadernos de viajes” cuando decía que era la ciudad que no se puede matar. Entendí que  Nueva York era energía y coraje por todas partes: Es caer y volver a levantarte, es creer que puedes, es ser el rey de la colina, el primero de la lista…No hay nada que no puedas hacer. Nueva York era ahora un ave Fénix que había resurgido, literalmente, de sus propias cenizas.
Era esperanza.
 
 

Esta entrada está dedicada a M, que de mis sueños hizo sus propios sueños, y que ha acabado amando a Nueva York incluso más que yo.


 

The very Inspiring Blogger Award. Y los nominados son...


Hoy a mediodía estaba yo almorzando tranquilamente, cuando me dije: Voy a echar un vistazo al blog para preparar unas cosillas. Y ahí estaban, dos nominaciones al premio “The Very Inspiring Blogger Award”  Y se me quedó esa cara de:  quien? Yo? Es a mí? Venga ya! Y era a mí.

 Y desde aquí quiero agradecer muy mucho a Alex de http://bogabyalexllana.blogs.elle.es/  y a Sara de https://dressvistiendot.wordpress.com, dos blogueras a las que sigo desde hace poco,  el ver en mi blog esa pequeña “ inspiración” y nominarme. Siempre escribo con el deseo de poder llegar a cuantas más personas mejor, y detalles como estos de hoy son un gran empujón a seguir adelante. Muchas gracias!!

 

The Very Inspiring Blogger Award
 
 

 THE VERY INSPIRING BLOGGER

 

1.  Thank and link the person who nominated you.

2. List the rules and display award

3. Share seven facts about yourself.

4. Nominate 15 amazing blogs and comment on their post to let them  know they have been nominated.
 
 

 

Siete cosas sobre una chica en el sur (7 facts about yourself)

1.       Psicóloga y Recursos Humanos 24 horas al día

2.       Ego-Blogger

3.       Aprendiendo de todo y de todos

4.       Creo que sería terrible vivir sin música… y sin películas!

5.       “Cree en ti mismo, lo demás vendrá por sí solo”

6.       Viajar, viajar, viajar

7.       Foodie, siempre que hay ocasión

Y mis nominados son:
















 

Sigamos contando lo que hacemos, que de eso va todo esto! Besos desde el sur a tod@s!!

 

 

sábado, 6 de septiembre de 2014

Ovejas Negras



Lo mejor de publicar en el blog los sitios que me gustan para ir a comer es que cuando me encuentro con los amigos y amigas que me leen, rápidamente me recomiendan más sitios para comer que no puedo perderme!  Y es entonces cuando yo tengo que decir: tantos bares en Sevilla y tan poco tiempo!

Este verano, en una barbacoa a la que nos invitaron a M a mí, nuestro amigo Jose  nos habló de un sitio al que había ído y donde se había comido un postre alucinante:  “Te lo ponen en un tarro de esos de los antiguos, nos decía, y  tiene trozos de chocolate y caramelo!” Y claro, yo tenía que investigar aquello! Me dijo que el sitio se llamaba Ovejas Negras y que estaba en la calle Hernando Colón, casi llegando a la catedral. Y desde que hemos tenido un hueco, allá que hemos ído.
 
 
 



 
 
 

Ovejas Negras es un pequeño bar, o gastrobar como se dice ahora, de esos donde el buen rollo se nota desde que cruzas la puerta, que mezcla un poco de todo en su decoración, que está lleno de camareros súper simpáticos, y que tiene una exquisita carta de tapas y platos como para salir de allí con un agujero más en el cinturón!
 
 
 

 
 
 
 

 

M pidió risotto, o risotazo como lo llaman allí.
 
 

 

 

Con mucho queeeeeeeso, como creo que debe ser!

 

Y yo me lancé a por las berenjenas gratinadas. Me encantó el momento “ eres vegana y puedes comerte estas berenjenas”  que tuvo el camarero conmigo cuando se las pedí. Por un ratín fui una de esas personas cool   que no comen nada que proceda de animales, una de esas personas que nunca podré llegar a ser porque me dedico a hacer rutas de hamburguesas por mi ciudad… Pero no nos desviemos, que ya os hablaré de carne otro día. Berenjenas súper buenas!
 

 

Y el postre….
 
 

 

 

Por fín ante nuestros ojos, “el tarro ese de los de antes con trozos de chocolate y caramelo”
 
 


 

 

 

Dimos buena cuenta de él, cual anuncio de yogures La Lechera. Efectivamente es crema con trozos de brownie de chocolate y con respecto a lo otro me quedó la duda de si era caramelo o un dulce de leche muy suave… Ay, ay ay..., me temo que tendré que volver a ir y enterarme mejor!