sábado, 15 de noviembre de 2014

Tapeando Entre2


Si de algo podemos estar orgullosos en Sevilla es de nuestra tradición de tomar tapas y de nuestra más que variada oferta gastronómica. Si habéis seguido mi blog hasta aquí ya os habréis empezado a dar cuenta de que aquí hay bares para todos los gustos y para comer lo que se os antoje.
Hoy os voy a hablar de un sitio muy chulo en el que estuve cenando hace poco , una de esas noches en las que a M y a mí nos apetecía algo sencillo, tanto de ambiente en el que estar como en lo que a comida se refería. Para contaros toda la verdad, yo me moría por una buena ensaladilla!
 
 
 
 

 
 

 
 
Y curioseando de nuevo por la zona de La Alfalfa ( quien ha visto esta parte de la ciudad  y quien la ve! Todavía me acuerdo cuando a mitad de los 90 esto se llenaba los domingos de un mercadillo de animales bastante conocido en Sevilla. Estaremos a punto de ver como renace como zona hipster?) llegamos a este curioso gastrobar,Entre2, diseñado a dos alturas y  con unas cristaleras desde el suelo hasta el techo. La carta,  nos enamoró: lo de siempre con el toque especial de la casa, y sí, había ensaladilla!!!
 






 
 
 
 
 
Yo soy una gran fan de los manteles individuales y estos imitando a vinilos me encantaron!!
 


 

 
 
 
Para “compartir” ensaladilla con ventresca de atún, y uso comillas porque con la ensaladilla no hay amigos!!! Y quien la comparta conmigo tiene que ser muy rápido!! Ahí lo dejo!!
 
 
 
 
 
 
 
M pidió una hamburguesa de ternera, que aunque parezca pequeña valía por una doble! Muuuuuy rica!
 

 
 
Y para mí un canelón gigante de berenjena relleno de carne picada y queso, y cubierto de bechamel.
 
 
 
 
 
 
Me llamó la atención eso de un canelón que estuviera hecho con alguna verdura en lugar de con la habitual lámina de masa y harina. Y el experimento no puede ser más sabroso, y más sano!
 
Así que aquí tenéis un sitio donde tapear rápido y rico, y donde hacer vuestra la cita que exponen en su carta: No hay amor más sincero que el amor a la comida!


 
Entredos Gastrobar. Dirección: Calle Huelva, 24, 41004 Sevilla. Teléfono:626 64 34 59



 

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tal día como hoy...


No se debe vivir exclusivamente a base de  recuerdos. Porque si lo haces, posiblemente acabes teniendo esa horrible idea ante ti mismo de que te has quedado parado en un momento concreto de tu vida, sin poder moverte hacía atrás o hacia delante, completamente estancado. Con la sensación de estar viviendo dentro de una burbuja atemporal donde unos recuerdos determinados de algo que ocurrió, son las únicas visiones que pueblan tu mente. Y donde todo  lo demás no existe.

Algo tan horrible como hacer justo todo lo contrario, y acabar echando nuestros recuerdos en el olvido. Como si lo que nos ha ocurrido, y nos va ocurriendo, no tuviera la mínima importancia y solamente estuviéramos preocupados por ir consumiendo ávidamente nuevas experiencias que rápidamente nos encargaremos de ir desechando en nuestra memoria como “otros recuerdos más del montón”.

¿Cuál es el punto intermedio perfecto entre expresar que algo te importa y te gusta sin convertirte en el pesado/pesada de turno que nunca habla de otra cosa? La comunicación no es tarea fácil y así que no, no tengo la respuesta!

A mí personalmente no me gustaría estar en el pellejo de ninguno de los ejemplos que os indico arriba. Vaaaale, son ejemplos extremos pero todos nos hemos tropezado con alguien así a lo largo de nuestra vida, o quizás nosotros mismos alguna vez nos hemos sentido justo así, o atrapados en algo o pasando de puntillas por todo. Así que lo que intento todos los días es recordar un poquito días del pasado, a veces días alegres y otras veces otros más tristes, mientras no de dejo de maquinar para hacer cosas que me gustan y que ese imaginario de recuerdos, a ser posible buenos, crezca y crezca y sean los que me ayuden a producir sueños nuevos y futuros recuerdos nuevos, de forma que esto sea un no parar.

Así que a veces me gusta pararme un segundo  y preguntarme:  Recuerdas qué día es hoy? Recuerdas que hacías tal día como hoy hace un año…?

 

Y “descubrir” que estaba en un aeropuerto con M y nuestro amigo Edu, para hacer un viaje planeado durante meses y meses. Un viaje del que veníamos hablando hacer juntos desde la primavera del 2011 y que tras mucho hablar, habíamos podido hacer coincidir todos los factores. Horas y horas delante del ordenador planeando cada día, lo que íbamos a ver, lo que íbamos a hacer, que líneas de metro teníamos que coger, que hotel era mejor, que vuelo… Y ahí estábamos. Es increíble la sensación de sentirte ultra especial cuando compras un billete de avión y el esfuerzo mental que hay que hacer para que no desaparezca cuando llegas a la cola de embarque y ves que otras 200 personas se piensan y se sienten igual! Pero es la historia personal de cada uno, los recuerdos que tenemos y los sueños que albergamos lo que acaba convirtiendo algo que miles de persona hacen a diario en algo especial e inolvidable.

 

Como ya os he explicado arriba, la planificación de un viaje me pierde! Y paso meses y meses fantaseando con el sitio al que voy, me imagino a mí misma andando por las calles de ese lugar y sintiendo emociones como si realmente ya estuviera allí. Y es cuando me siento en el avión cuando me vuelve un poco la cordura y pienso aquello de que lo importante no es el sitio al que vas, lo importante es el viaje que haces y lo que aprendas en él: conocerte tú, seguir conociendo a las personas que están contigo, conocer como es la vida a unas cuantas horas de diferencia horaria de tu casa, cambiar tu día a día y hacerlo más sosegado o más estresante, lo que queramos!

Por eso le envié un mensaje hace unos días a Edu y le dije que estaba preparando un post sobre el 9N…y que no, que no tenía nada que ver con la política. Y por las risas, creo que lo pilló. Era mi forma de decirle que iba a abrir la caja de los recuerdos…
 
 
 
 


 
 
 
 









 

























 
 

Un año entero ha pasado ya de todo esto…cómo vuela el tiempo!  
Ahora toca volver a cerrarla, y hacer lo más importante: dejar que estos recuerdos sean material  para seguir soñando. Soñad siempre!