viernes, 17 de octubre de 2014

Mamarracha e Amorino


Sigo siendo muy obediente con todas las recomendaciones que me continúan dando mis amigos para ir a comer, y después de haber visitado este verano el Ovejas Negras, tenía pendiente el Mamarracha, gastrobar hermano gemelo del anterior y recomendado también por mi amigo Jose.

No me negareis que tienen un nombre genial para llamar por teléfono, como hice yo por la tarde para asegurarme de que, pese a ser Lunes y fín de puente, estarían abiertos:

-          Buenas tardes, Mamarracha, que desea?

Y nada….que tuve que hacer un pequeño ejercicio recordatorio de mis tiempos de teleoperadora para mantenerme muy seria y preguntarles a qué hora cerraban…y no caer en la típica broma de : Mamarracha lo será usted! Ya, se me van las mejores.  Bart Simpson no lo hubiera dudado un segundo.

Era una noche de lluvia, de otoño de verdad, con Sevilla quedándose vacía después del puente hasta el punto de que creo que M y yo éramos de los únicos no turistas que deambulaban por las calles. La ciudad casi entera para nosotros solos y hambre, mucha hambre.
 


 

Mamarracha es un gastro bar, ya con perspectiva de restaurante, que tiene una decoración singular: la sala del comedor principal está presidida por un jardín vertical sobre una de las paredes.




 
 

 

¿Qué cómo lo riegan y lo mantienen? Ni idea, las plantas no son lo mío, pero me encanta mirarlas y estar en sitios donde haya verde.

 

Empecemos


 

 
 
 


Sardinas y tomates asados sobre tosta crujiente
 


 

 Tapa del día y  fuera de carta recomendada por la camarera. Yo soy una gran fan de todo lo que esté fuera de carta, es como una sensación de ahora o nunca. Como me dejo absorber por la publicidad! En mi defensa diré que estaban muy ricas, con la sardinas sin una sola espina y con los tomates asados súper jugosos!

 Para continuar

 

Hamburguesa Mamarracha para M, con salsa especial con especias
 
 
 

 

Y para mí, tempura de verdura con mayonesa de kimchi. Que por cierto lo busqué luego en San Google y “kimchi” resultó ser “verduras fermentadas”, y es muy típico de Corea. Salsa deliciosa donde las haya!




 

 

Y para que ni el post ni la noche acabaran aquí, nos fuimos a tomar el postre a Amorino, una heladería muy cerca de la Plaza Nueva.
 
 






 
 
Aquí mi helado de “Speculous”, o lo que vienen siendo esas galletitas típicas belgas hechas de cereales y caramelizadas. ¿Cuánto hace que no me como un helado de vainilla, de fresa o de chocolate…? Pero es que la tentación de probar estos sabores es taaaaan grande!
 
 
 
 

 

 
Podría ser el último helado del verano…o el primero del otoño. Iremos informando.

 

 

domingo, 12 de octubre de 2014

Comunicar o desaparecer, esa es la cuestión...


Hace unos días, recibí una invitación en mi correo electrónico para acudir al evento que iba a tener lugar  en la Cámara de Comercio de Sevilla, con motivo de la clausura/ inicio de los cursos que organizan anualmente. La empresa en la que trabajo colabora con ellos cada año con la formación en prácticas de los alumnos que cursan los masters de la Cámara y yo me encargo de estar en contacto con ellos, del proceso de selección de los alumnos y de su posterior formación práctica en Recursos Humanos en nuestra oficina de Sevilla.
 
 

Para mí, que me encantan todas estas cosas, es un honor que me tengan en cuentan y quieran que esté presente en su día especial, así que rápidamente les dije que sí. Pero detrás de ese “rápidamente” había un detalle que no he mencionado aún:  la invitación que recibí indicaba que el evento contaba con una invitada de excepción que daría una charla que llevaba por título “Comunicar o desaparecer”…

Quizás este título sea típico, quizás sea una combinación de palabras que ya se han usado demasiadas veces y quizás, por ambas cosas, no haya que ser una lince para suponer de que va a  tratar una charla que lleve ese nombre. No obstante, yo personalmente pienso que de todo, por muy familiar que de entrada nos pueda parecer, se puede sacar algo nuevo, y el pasado Jueves acudí puntual.


 

En plena era de la comunicación digital, ¿es necesario que nos sigan recordando cómo funciona todo? Posiblemente sea más necesario que nunca: Redes sociales infinitas nos conectan a diario de mil maneras y formas posibles: vía Facebook, via Twitter, vía WhatsApp, vía Instagram, vía Tumblr, vía blogs, vía Youtube… Si quisiéramos hacer un recuento, así a ojo, nos costaría trabajo saber cuántos pensamientos, fotos, frases, estados de ánimos hemos publicado/enviado/compartido en…una semana? Un mes?....y en un año? Desde tropecientos mil a ninguno en absoluto, que hay de todo.  Las vías que utilizamos realmente dan lo mismo, he mencionado las de más arriba porque son las famosas a día de hoy, porque realmente todos llevamos toda la vida contando a los demás cosas de nosotros mismos, solamente hemos cambiado el escenario. Hemos sustituído el sofá y la taza de café con un amigo, por una pantalla de WhastApp y no porque nos hayamos convertido en humanos esclavos de la tecnología , como vaticinaban aquellas películas futuristas de los 70, sino porque a lo mejor ese amigo vive ahora  en la otra punta del mundo a millones de kilómetros de ti. Pero la intención no ha cambiado, seguimos queriendo comunicar algo.

Cuando abrí mi cuenta de Facebook, la de Twitter, la de Instagram y sobre todo cuando empecé este blog, me preocupaba lo que iba a acabar comunicando de mí: La idea que cada uno de vosotros que me estáis leyendo os iríais formando de mí a través de mis fotos y mis palabras, que a su vez relatan la vida que llevo, las cosas que hago, lo que siento, lo que pienso, lo que me gusta, lo que detesto… Y os confieso que me sentí desnuda no….lo siguiente! Me sentí  como un maniquí detrás del cristal de un escaparate donde me iban a observar , a valorar (que juzgar no me gusta!)para bien o para mal, o a pasar de largo e ignorar por completo. Contemplé los dos caminos que había, porque por mucho que haya avanzado la tecnología, ya desde los tiempos de Hamlet todo se reduce siempre a dos caminos: ser o no ser, estar o no estar. Podía dar media vuelta, no seguir adelante con el blog y dejar todas mis ideas y experiencias dentro de mi cabeza para siempre sin permitir que nadie las conozca….o podía confiar, dejar que todo eso fuera saliendo y compartir lo que escribo, lo que fotografío y lo que hago, con todo el mundo  literalmente. Y como veis, ganó el SER y el ESTAR. Una amiga me habló entonces del toque egocéntrico que había en todo esto, y le estuve dando vueltas hasta que llegué a la conclusión de que no era exactamente ego o querer ser protagonista, era nada más y nada menos que querer estar, más allá del tiempo que pase y más allá de todo. Es el “plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo” de la era de la tecnología: permanecer.
 
 

Por todo este rollo que os he soltado, fue todo un placer y toda una fuente de inspiración haber podido escuchar el pasado Jueves a la periodista Raquel Sánchez Silva en su ponencia “Comunicar o desaparecer” en la Cámara de Comercio de Sevilla. Sus palabras, acerca de la importancia de ser realmente uno mismo en todas aquellas situaciones que nos encontremos, que hagamos y que , en resumen,  comuniquemos,  son las que me han servido para mirar dentro de mí y ver que yo soy una de esas personas que definitivamente, no quieren “desaparecer”.

miércoles, 8 de octubre de 2014

My new baby


Siempre he pensado que las presentaciones tienen que ser breves, con la información justa  y ni un dato más y ni un dato menos. No hay que aburrir. Así que el post de hoy será pequeño…pero intenso.
Desde que comencé mi blog y decidí que iba a ser un blog de fotos y texto ( muchas más fotos que texto  en la mayoría de las entradas) supe que  más pronto que tarde llegaría el momento de hacerme con un nuevo artilugio que me permitiera contar mis pequeñas historias con más nitidez…


 



 

 

Y como soy una gran defensora de los auto regalos, no vi mejor ocasión que hace dos semanas, por mi cumpleaños, para hacerme con esta maravilla
 

 

Ella es “my new baby”: una cámara tipo bridge de Nikon, que a partir de ahora será mi compañera incansable de aventuras sureñas  y no sureñas, y a través de la cual os contaré mis historias.
 

 

Yo no sé nada de fotografía realmente, ni siquiera soy una amateur medio experta. Yo solo sé de fotografiar cosas que me gustan, de contar historias con imágenes bonitas, de trasmitir sensaciones cuando las palabras por sí solas ya se quedan cortas…
 
 

¿Qué tendrán las cámaras de fotos, que cuando estrenas una tienes la sensación de que millones de cosas nuevas están a punto de pasar y tú vas a estar ahí para inmortalizarlas para siempre?

Lo iremos descubriendo!

sábado, 4 de octubre de 2014

Verano que no acaba


El verano no se quiere ir. Hace diez días estábamos con tormentas, con lluvia intensa ( o mantas de agua como me gusta llamarla a mí) y con mantita en el sofá y de repente…volvieron los 30 grados a medio día y el sol radiante. Todo había sido un espejismo! Pau Donés ya cantaba aquello de “…primavera que no llega…” pues bien, para los que me leáis desde otras latitudes, esto es un sentimiento muy parecido pero al revés. No voy a generalizar porque seguro que rápidamente muchos sureños me dirían NOOOO!, así que hablaré sólo por mí: Yo necesito ya nubes,  que el mercurio baje hasta los 18 grados por lo menos, ponerme unas botas con unos calcetines,  tomarme una sopa calentita por la noche, poder pasear por la acera donde da el sol sin abrasarme ( literalmente)…. Mujer/Hombre del tiempo, dadme una alegría!!!
Venga, dejaré de pedir cosas imposibles que escapan a mi control y me centraré en disfrutar de lo positivo del asunto como una buena chica, cuerda, madura y equilibrada…



Esta semana M y yo, aprovechando el buen tiempo (….) del que todavía disfrutamos por el sur aún en esta época del año (….) nos hemos hecho una ruta de unos 10 kilómetros campo a través, y es que después de las celebraciones cumpleañeras habían muchas calorías para quemar!

 
Elegimos en esta ocasión el Parque Natural de la Sierra Norte, en Sevilla, situado entre los municipios de Castilblanco y Almadén de la Plata.




 


Un sitio precioso como podréis ver en las fotos, y que le encantará seguro a todos aquellos amantes de las actividades al aire libre. Nada de ruido, nada de coches, solo campo hasta donde abarca la vista y quizás algún peregrino de vez en cuando, porque el famoso Camino de Santiago pasa por aquí.

 
 
 

 
 



 

Yo no soy demasiado campestre, por gustarme me gusta más lo urbano y la ciudad. Aunque mi pequeña parte campestre la tengo por herencia familiar y me sale a flote cuando vengo a este tipo de sitios: me empiezo a imaginar viviendo en mitad de la nada, asegurándome a mí misma que puedo prescindir de coches y móviles y huyendo de la vida cuadriculada… A quien pretendo engañar? Lo sé, no sobreviviría dos días seguidos! M en cambio, es una especie de "último superviviente”!


 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


A la vuelta de nuestra ruta, M y yo encontramos un mirador con unas vistas impresionantes de todo el entorno, sin duda mereció la pena la cuesta arriba!
 







 

 
 

 

 

Nos gustó todo tanto que para dentro de dos semanas ya estamos planificando nuestra nueva ruta y nos hemos marcado llegar solitos hasta Almadén de la Plata. Ya os lo contaré! Besos calurosos desde el sur!